Sanando las heridas de la infancia

 

Hoy sabemos que nuestra vida psíquica comienza ya antes del nacimiento. Antes de nacer los seres humanos somos capaces de percibir, sentir y reconocer. Lo que se experimenta durante el embarazo y el parto tiene un efecto determinante sobre el posterior desarrollo físico y psíquico de la persona.

Al nacer lloramos para obtener la atención de mamá y, de este modo, asegurar nuestra supervivencia.  Sentirnos mirados por papá y mamá, tener su cuidado y protección, nos aportará la seguridad y confianza suficiente para explorar el mundo y relacionarnos con el entorno de forma equilibrada.

A medida que vamos creciendo, aprendemos a hacernos cargo de nosotros mismos, tanto física como emocionalmente, y lo hacemos tomado como modelo los cuidados que recibimos en la infancia y de cómo nos sentimos tratados por papá y mamá o, en su ausencia, por los adultos más próximos. Estas primeras vivencias van a ir modelando nuestro autoconcepto y nuestra capacidad de autorregulación

Pero ¿qué sucede cuando papá o mamá no están suficientemente presentes para el niño? ¿qué sucede cuando el cuidador, en repetidas ocasiones, no cubre sus necesidades? ¿qué sucede si el niño no puede calmar la ansiedad presente en dichas situaciones? ¿qué sucede si no se siente suficientemente mirado, respetado, valorado, acogido?

En estos casos el niño puede mostrar desde un enfado crónico y exigencia constante hacia sus padres y hacia la sociedad; hasta volverse pasivo y retraído llegando incluso al aislamiento social. Al hacerse mayor tendrán dificultades en regular su estado de ánimo, gestionar sus respuestas emocionales y establecer relaciones sanas.

Estas primeras experiencias van a propiciar la aparición de determinadas heridas en cada uno de nosotros. Según sea nuestra herida predominante tomaremos la máscara que mejor nos proteja del entorno. 

Nos creemos libres, pero vivimos condicionados, entre otras cosas, por la manera relacional aprendida en la infancia. Las situaciones de estrés actúan como detonante, poniéndose en marcha de forma inconsciente, comportamientos aprendidos de pequeños que, si bien en su momento resultaron ser útiles, en la actualidad nos traen más de un problema en diferentes áreas de nuestra vida e interfieren en nuestras relaciones personales.

La solución implica un cambio de mirada hacia nosotros mismos y también hacia nuestros referentes de la infancia.  Abrazar como adultos al niño que fuimos y a nuestras heridas. Dejar de pedir fuera lo que solo nosotros podemos darnos. Liberar el dolor que quedó congelado en el niño interior herido.

De este modo podremos permitir que aflore nuestro Yo autentico, dejar atrás la pesada carga del pasado, desarrollar todo nuestro potencial y vivir de forma más consciente, retomando las riendas de nuestra propia vida.

 

“Cada vida es una obra de arte, creada con todos los medios posibles” Pierre Janet

“Todos deseamos ser amados,

en su defecto, admirados,

en su defecto, temidos,

en su defecto, odiados y despreciados.

Deseamos despertar una emoción

en quien quiera que sea el otro.

El alma se estremece ante la vida

y busca el contacto sin importar a qué precio”

(poeta sueco Hjalmar Söderberg)


FECHA:  Sábado 18 de abril de 2020

HORARIO: de 10 a 14

PRECIO: Consultar en ESH



CRISTINA DÍAZ PELLICER

Licenciada en Filosofía y Ciencias de la Educación Postgrado Interuniversitario en Acogimiento, Adopción y Postadopción. Máster Especialista en Sofrología Caycediana. Formación en Constelaciones Familiares. Terapeuta Gestalt. Máster Practitioner y Trainer en PNL. Formación en Intervención y Terapia Estratégica. Especialista en Intervención Sistémica con familias, niños y adolescentes. Coaching Wingwave. Formación en Pedagogía Sistemica. Coordinadora de la Formación en Terapia Humanista Integrada.


En Barcelona:

ESPAI SISTÈMIC i HUMANISTA BARCELONA

secretaria@esh.cat

C/ Mallorca 515 despatx 1ª Barcelona 08026

Teléfono (BCN y GIR):

+34 625 16 82 65

(también Whatsapp)

En Girona:

ESPAI SISTÈMIC I HUMANISTA GIRONA

secretaria@esh.cat

C/ Nou 18 prl 1ª Girona 17001